Un oasis en Madrid 31 julio, 2018 – Publicado en: España, Europa – Etiquetas: , , , ,

En un viaje relámpago a Madrid durante este ardiente verano, nos hospedamos en un hotel cercano al Parque del Retiro. Yo iba preparada para aprovecharlo, así que cada mañana llegué a correr, como cientos de personas que ahí se ejercitan. Mujeres y hombres, jóvenes y mayores, locales y turistas sudábamos la gota gorda siguiendo las diversas rutas que lo cruzan. Eso sí, por lo menos a esa hora, la mayoría estaban agradablemente sombreadas por los grandes árboles que aquí crecen.

Lo conozco bastante bien de las innumerables ocasiones en que lo visité durante los años en que viví en Madrid. Sin embargo reconozco que nada iguala la paz que se siente a primera hora del día.

Me enteré que lo han propuesto para entrar en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, aunque la resolución se dará hasta 2020. Pero no va solo en la candidatura, sino acompañado por el Paseo del Prado, entre Cibeles y la Plaza de Atocha, y por el barrio de los Jerónimos. Digamos que representa una mezcla de cultura y naturaleza en pleno centro de la ciudad.

Investigando encontré que este espacio global cuenta con una superficie de 190 hectáreas, de las cuales el 75% son espacios verdes. Ahí se encuentran muchos iconos de Madrid como el Palacio y la fuente de Cibeles; el Banco de España; la Casa de América; la Puerta de Alcalá; la fuente de Neptuno; el Jardín Botánico; el Real Observatorio Astronómico; los Museo del Prado, Thyssen-Bornemisza y el Reina Sofía; la Real Academia de la Lengua Española y la Iglesia de los Jerónimos entre otros lugares de interés. ¿Sabía usted que el Paseo del Prado es el primero de los paseos arbolados urbanos europeos?

Pero volviendo al Parque del Retiro, cubre 125 hectáreas y cuenta con más de 15 mil árboles, entre ellos un ahuehuete (procedente de México) que se considera el árbol más antiguo de Madrid. Mide unos 25 metros de alto y se le calculan casi 400 años porque se cree que se plantó alrededor de 1630.

Pero no es solo naturaleza. Aquí están el Palacio de Velázquez y el de Cristal, donde se llevan a cabo exposiciones temporales; el estanque grande donde se puede remar; esculturas como el monumento a Alfonso XII o el Ángel caído (única en el mundo que representa al diablo); diversas fuentes e incluso un teatro de títeres que tiene funciones todos los fines de semana.

Mientras corría por el parque volví a ver muchos de estos lugares y descubrí otros.

Este es, sin duda, un maravilloso ejemplo de lo que podemos encontrar en este mundo lleno de sorpresas.

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